El objetivo va más allá de crear conciencia sobre el riesgo que supone el Niño del 2026-2027 (cuyos valores actuales apuntan ya a que será el mayor Niño observado en 140 años); nuestro objetivo principal es que las autoridades, a todos los niveles, tomen medidas de precaución y adaptación con mucha antelación, sabiendo que el próximo verano la temperatura del planeta estará probablemente en +1,8ºC con respecto a la referencia preindustrial, y ya tenemos un 40% de probabilidad de que manera momentánea se llegue a +2.0ºC.