Washington afloja la presión para evitar una crisis regional y dar alas al sector privado de la isla
En una vuelta más de la imprevisible política exterior del Gobierno de Donald Trump, EEUU anunció este miércoles que permitirá a Venezuela la venta limitada y condicionada de petróleo a Cuba. Las condiciones no son menores: la “nueva política de licencias favorables” no incluirá a “personas o entidades asociadas con el ejército cubano, los servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales”.

Actualmente, la Unión Cuba Petróleo (Cupet), controlada por el Gobierno de la isla, se encarga de la producción, refinación y distribución de gasolina. Sin embargo, en los últimos años han crecido negocios de importación de diésel a pequeña escala desde Estados Unidos a Cuba llevada a cabo por ciudadanos cubanos y cubanoamericanos a través de contenedores especiales llamados tanques ISO.

En noviembre de 2025, el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, anunció de que “en breve” iba a permitirse a empresas extranjeras y mixtas importar su propio combustible, “cuando sea necesario”.

“Para ser autorizadas, las exportaciones deben ser al mismo tiempo para uso del sector privado cubano y para actividades del sector económico privado, incluidas las necesidades humanitarias”, señaló el Departamento del Tesoro. Aunque las licencias son para el petróleo venezolano, el crudo saldrá de puertos estadounidenses, aclaró el Gobierno de EEUU.
Tras el 3 de enero, Cuba se había quedado sin el petróleo de Venezuela, quien se había convertido en su principal suministrador. También México había detenido el suministro de crudo comercial y humanitario después de que Trump amenazara con más aranceles a los países que se saltaran el bloqueo energético impuesto por él.
El peligro de una crisis humanitaria en la isla con consecuencias para toda la región, incluido Estados Unidos, ha sido una de las causas señaladas de este cambio de guion.
“Debemos reconocer que una crisis prolongada en Cuba no se quedará allí. Puede afectar la migración, la seguridad y la estabilidad económica en todo el Caribe”, declaraba el presidente de Jamaica, Andrew Holness, este 25 de febrero.
En una Cumbre de la Comunidad de Caribe (Caricom) celebrada en San Cristóbal y Nieves, líderes de la región intentaron convencer al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, de la necesidad de evitar una crisis humanitaria en Cuba y regional.

“Debe quedar claro que una crisis prolongada en Cuba no se mantendrá confinada en Cuba”, advirtió Holness.
Fuente: Redacción El Salto

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