
Por Queralt Castillo Cerezuela
Periodista freelance. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
Los demócratas recuperan la Cámara de Representantes y el Senado. En declaraciones a la cadena Fox, el presidente reconoce la influencia de la guerra de Irán en los resultados electorales.
Las previsiones se han hecho realidad y el partido demócrata ha recuperado, en estas cruciales elecciones de medio mandato, la Cámara de Representantes y el Senado. Si bien el recuento aún no ha terminado ya se puede hablar de una gran derrota de Donald Trump y el partido republicano.

En estas elecciones de medio mandato se elegía la Cámara de Representantes al completo (435 escaños) y el Senado de manera parcial (35 escaños; es decir, un tercio). Hasta ahora, los republicanos tenían una mayoría de 53 a 47 en el Senado y una pequeña ventaja en la Cámara de Representantes. En el Senado, el partido demócrata demócratas le ha arrebatado hasta siete escaños a los republicanos, más de los cuatro escaños necesarios para tomar el control de la cámara.
El triunfo de los azules en ambas cámaras conlleva el bloqueo de la agenda legislativa de Trump, le quita el poder sobre el poder judicial federal y abre la puerta a que el actual presidente pueda ser investigado. También se abre la posibilidad de poner en marcha un impeachment.
En unas primeras declaraciones a la cadena Fox, el mandatario ha reconocido el papel que ha jugado la guerra de Irán en el devenir electoral, ha reconocido “el buen trabajo” de los demócratas y ha asegurado que no ve la derrota como “algo personal”, desvinculándose así de la derrota. Quien también ha reaccionado ya a la derrota de Trump en estos comicios ha sido el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Ghalibaf, que en la red social X ha escrito: “Conciencia o el costo de vida, los estadounidenses dijeron NO A LA GUERRA, y respaldamos este mensaje”.

Además de la guerra de Irán, a Trump también le ha pasado factura la mala gestión de la economía y la subida del precio de los carburantes, ligada a la contienda iniciada en febrero de este año contra el régimen iraní.
Los demócratas se hacen con feudos republicanos como Texas o Kansas
Uno de los grandes hitos de la cita electoral se ha dado en Texas, donde el demócrata James Talarico se ha impuesto a su rival republicano Ken Paxton. Hacía desde 1988 que no se escogía un senador demócrata. Precisamente ha sido en Texas donde el magnate Elon Musk ha invertido más dinero en la campaña republicana. De los casi 500 millones de dólares que ha destinado al partido republicano, la mitad los ha asignado a este estado, donde se encuentra la sede de sus tres empresas más importantes. El hombre más rico del mundo salió huyendo de Silicon Valley, en California, por motivos empresariales y políticos.
Otros feudos tradicionalmente republicanos, como Kansas, Iowa, Ohio, Carolina del Norte o Carolina del Sur también han sucumbido a los azules. En dos estados clave, como Minnesota y Michigan aún se está procediendo al recuento. Precisamente en este último estado también se podría dar un triunfo histórico si finalmente el demócrata Abdul-El Sayed sale elegido. Se trataría del primer senador musulmán. La campaña contra él ha tenido la islamofobia como eje y se le ha tratado vincular con el extremismo islámico. Con el 51,3% de los votos, el pastor metodista Adam Hamilton se ha impuesto en Kansas, un estado que no veía un senador demócrata desde 1932.
Fuente: El Salto

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