
Por Emiliano Gullo
Periodista argentino.
Y

Periodista también argentina.
Milei ha tumbado la protección de unos 17.000 cuerpos de hielo, que ahora están a merced del mercado

En Argentina la legislación liberal sigue haciendo destrozos. Ahora el Congreso nacional aprobó una ley que entrega los glaciares y los recursos hídricos al mercado.
Se acaba de aprobar la modificación de una ley que hará historia en Argentina. Y no será una historia feliz. En este país existen alrededor de 17.000 glaciares. Son, en términos prácticos, la fuente de agua dulce que alimenta ríos, cuencas, humedales, acuíferos. La ley que los protegía desde 2010 era considerada pionera en toda América Latina.

Ahora, sin embargo, gracias al impulso del Gobierno de Javier Milei y a la suma de sus aliados, el Congreso acaba de modificarla para que puedan venderse como se vende una fábrica, un tornillo, una casa.
La legislación prohibía la exploración y explotación minera e hidrocarburífera, la instalación de industrias y la construcción de obras que pudieran modificar la dinámica natural del hielo o la calidad del agua. Y no solo eso, sino el espacio periglaciar, es decir, los suelos congelados que rodean las masas de hielo y que funcionan como esponjas reguladoras del agua.
La reforma modifica exactamente eso. El cambio principal reduce la protección automática del ambiente periglaciar porque determina que, ahora, son los gobiernos provinciales los que definirán las áreas a proteger. Y los gobernadores no parecen tener un interés que vaya más allá de sus propios territorios.
El proyecto –que ya había sido aprobado en el Senado– cuenta con el apoyo de los gobiernos de San Juan, Mendoza, Catamarca, Jujuy y Salta, provincias ricas en litio, cobre y oro, donde la minería determina el futuro de sus economías. No sólo eso. De aquí en adelante, los glaciares tienen que demostrar que cumplen funciones como reservas estratégicas de agua. De lo contrario, se someterán al escarnio del mercado. Es decir, los glaciares tienen que demostrar que trabajan para no desaparecer; la misma lógica que el Gobierno nacional empleó con los trabajadores del Estado.
Según el Inventario Nacional de Glaciares del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, en Argentina hay 16.968 cuerpos de hielo con una superficie de 8.484 kilómetros cuadrados; 1.000 más que todo Canarias.
Pablo Todero, diputado de Unión por la Patria, acusó al Gobierno de querer entregar el país y dijo que la Ley de Glaciares que propone el oficialismo “es solo un paso más de los que necesitan para entregar el país; van a vender los glaciares, van a vender las fuentes de agua, van a modificar los usos que tienen lugares que hoy están protegidos”.
Mientras los diputados alzaban la mano en mayoría para entregar las reservas naturales del país, en las calles las manifestaciones rodearon el Congreso desde temprano. El Gobierno nacional respondió con represión a manos de fuerzas federales y en complicidad con el Gobierno de la ciudad, que puso a disposición también a su policía. Otra vez los gases lacrimógenos y las postas de pimienta inundaron el ambiente y los alrededores del Congreso.
Enrique Viale, de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, dijo que se trata de una ley inconstitucional. En diálogo con CTXT explicó que “viola el artículo 41 de la Constitución Nacional, viola el principio de no regresión ambiental, es decir, que no se puede retroceder en materia de protección ambiental”.
Además –agregó el ambientalista– “fue un proceso muy viciado, antidemocrático, con tratamiento exprés donde se dejó la ciencia de lado y donde también corrió mucho dinero para que los gobernadores dieran vuelta a sus legisladores”.
De todas maneras, se mostró optimista con la reacción popular y anticipó que harán una demanda federal y colectiva para pedir la inconstitucionalidad de la norma. “Ya tenemos 500.000 personas que se adhieren a esta demanda”.
Fuente: Ctxt

Deja una respuesta