Stop the game!: una causa más importante que un partido

Ricardo Uribarri
Ricardo Uribarri

Por Ricardo Uribarri

Periodista en CTXT.

Asociaciones de aficionados y organizaciones de jugadores se oponen a que la selección de Irlanda se enfrente a Israel en los dos partidos previstos para después del verano de la Liga de Naciones

Aficionados irlandeses protestan contra la celebración de encuentros con Israel.
Aficionados irlandeses protestan contra la celebración de encuentros con Israel.

En medio de la disputa del Mundial de fútbol, distintos colectivos de aficionados de Irlanda tienen puesta toda su atención en otro tema mucho más importante para ellos: que su selección no juegue después del verano los dos partidos previstos ante Israel correspondientes a la Liga de Naciones. Una lucha que están llevando a cabo desde que en el pasado mes de febrero el sorteo colocó en el mismo grupo a ambos países y que ya ha tenido una primera consecuencia, al anunciar la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI) que el encuentro que se debía jugar en Dublín tendrá lugar finalmente en terreno neutral y a puerta cerrada. Algo que no es suficiente para estos hinchas, que consideran que la catástrofe humanitaria que Israel ha provocado en Palestina solo puede tener como desenlace el lema de su campaña: “Stop the game!”.

Mural en el estadio del Bohemians FC en Dublín.
Mural en el estadio del Bohemians FC en Dublín.

El pasado mes de noviembre, antes de conocerse que deberían enfrentarse en la competición organizada por la UEFA, la asamblea general de la FAI aprobó por una amplia mayoría, el 93 %, una propuesta presentada por el club Bohemians para pedirle al organismo que rige el fútbol europeo que prohibiera a Israel participar en sus torneos. Sin embargo, tras el emparejamiento, los directivos irlandeses anunciaron que “el equipo nacional masculino cumplirá sus compromisos en la Liga de Naciones contra Israel”, que deben celebrarse el 27 de septiembre con la selección hebrea como anfitriona (también en un país neutral) y el 4 de octubre en la capital irlandesa. Una decisión condicionada, como se aclaraba en el mismo comunicado, por la amenaza de sufrir sanciones de UEFA en caso de no presentarse a la cita: “Podría conllevar el descenso a la Liga C de la Liga de Naciones de la UEFA y debilitar nuestras posibilidades de clasificación para la Eurocopa”.

Un argumento que no convence a los seguidores irlandeses, que consideran que la federación debería haber consultado a los distintos actores que representan a la comunidad del fútbol del país, más si cabe al ser conocedores del sentimiento de oposición a las acciones de Israel que existe entre muchos de ellos. Una encuesta realizada por la Asociación de Aficionados al Fútbol Irlandés (IFSP), que forma parte de la asamblea general de la FAI, desveló que el 75,6 % de los encuestados estaba en contra de que Irlanda juegue contra Israel y que, en caso de disputarse, el 69,7 % no acudiría a presenciarlo al estadio. Por su parte, la Asociación de Futbolistas Profesionales de Irlanda también realizó un sondeo a 214 jugadores de las dos primeras ligas nacionales masculinas y la primera liga femenina, que tuvo como resultado que el 63 % de ellos también eran contrarios a que se dispute el partido. Además, el 66 % manifestó que no iría al estadio en caso de celebrarse. 

Por eso, a partir de la declaración de la FAI, se pusieron en marcha distintas acciones por parte de colectivos de aficionados para reclamar que Irlanda no dispute los partidos. Así, la plataforma ‘Irish Fans Against Israel’ (Hinchas de Irlanda en contra de Israel), que reúne a grupos de hinchas de distintos equipos, anunció a través de sus redes sociales que “no nos quedaremos de brazos cruzados permitiendo que un partido que involucra a una nación que ha llevado a cabo un genocidio contra más de 70.000 personas inocentes se juegue en nuestro nombre”. También señalaron que “no permitiremos que nuestra marca única de fútbol se utilice como técnica de normalización para un Estado genocida y canalla que continúa masacrando a miles de hombres, mujeres y niños inocentes con impunidad”.

Entre las acciones más llamativas que se han llevado a cabo fue la paralización en dos ocasiones del partido amistoso disputado el 28 de mayo entre Irlanda y Qatar en Dublín debido al lanzamiento masivo desde la grada de pelotas de tenis que llevaban escrito el lema ‘Stop the game!’, al mismo tiempo que se coreaba esa frase y otras como “Libertad para Palestina”. Ya han anunciado que seguirán con su campaña “hasta que el sentido común y la humanidad prevalezcan y el partido planeado sea cancelado”. 

Otro grupo activo en contra de la celebración de los partidos es el ‘Irish Sport for Palestine’ (Deporte Irlandés por Palestina), que envió una carta abierta a la FAI en la que el presidente de la Asociación de Futbolistas Profesionales (PFAI), Roberto Lopes, incluyó esta declaración: “Queremos detener el partido. Como jugadores y aficionados, nuestro instinto natural siempre es salir a competir, pero este es un momento en el que debemos ver el panorama general. No podemos ignorar la catástrofe humanitaria en Palestina; la inmensa pérdida de vidas allí debe tener prioridad sobre cualquier consideración deportiva. Irlanda tiene aquí la oportunidad de liderar, de ser pionera y hacer lo que otros no hacen. Debemos ser lo suficientemente valientes como para decir basta. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Por favor, detengan el partido”. 

En la carta, se afirma que “les pedimos que garanticen que la selección irlandesa de fútbol no se utilice para encubrir las infracciones de las normas de la UEFA, el apartheid y los crímenes de guerra. Y que respeten el llamamiento al boicot del deporte por parte de la mayoría de los jugadores, aficionados y comunidades de toda Irlanda (…) Así como la historia celebra con razón a los trabajadores de Dunnes Stores durante el apartheid sudafricano, la FAI será celebrada por las futuras generaciones de irlandeses por haber hecho lo correcto cuando otros no lo hicieron”. El texto fue apoyado por jugadores y jugadoras de las ligas irlandesas, el exseleccionador irlandés Brian Kerr y la excapitana de la selección femenina Louise Quinn, además de por celebridades, como los músicos Paul Keller y Christy Moore, el actor Stephen Rea y la senadora Frances Black. Miembros de los distintos colectivos que están agrupados en la campaña “Stop the game!” también se han manifestado delante de la cámara baja del Parlamento de Irlanda.

Por otro lado, la Asociación de Futbolistas Profesionales de Irlanda, la Asociación de Aficionados al Fútbol Irlandés, y tres clubes irlandeses, CK United, Cork City y Bohemian FC, decidieron presentar una moción a la asamblea general de la FAI en la que se instaba al organismo “a negarse a participar en los dos partidos programados contra Israel a finales de este año por motivos tanto legales como morales”. Esa moción consiguió un respaldo superior al 10 % de los 145 miembros de la asamblea, que era el mínimo necesario para su aprobación, por lo que ha sido entregada a la FAI, que tiene dos meses para convocar una asamblea extraordinaria que trate el asunto. En cualquier caso, la resolución no sería vinculante, ya que la decisión final recae en el comité ejecutivo.

Viendo como ha crecido la presión en contra de la disputa del partido en Dublín, la Asociación de Fútbol de Irlanda anunció el pasado 12 de junio que había decidido, tras realizar una consulta con la UEFA y recibir su aprobación, que el partido en el que debe recibir a Israel se jugaría en una sede neutral (aún no desvelada) y a puerta cerrada. En un comunicado, la FAI explicó que “tras consultar con diversas partes interesadas, la Asociación considera que los problemas operativos podrían afectar la celebración del partido en casa, por lo que el encuentro se jugará fuera del Estadio Aviva”. Asimismo, señala que “comprende y respeta las opiniones expresadas por los jugadores y el personal, los aficionados, sus miembros, los activistas, el público en general y la comunidad del fútbol irlandés en relación con este partido”.

Varios integrantes de la actual selección de Irlanda tampoco se han quedado al margen del asunto. Así, el seleccionador, el islandés Heimir Hallgrimsson, señaló que “no veo diferencia alguna para que la FIFA y la UEFA hayan vetado a Rusia y no a Israel. No veo la diferencia para esa distinta postura”. Su antecesor en el cargo, John O’Shea, declaró que “no queremos perder ninguna ventaja deportiva. Pero entendemos perfectamente los sentimientos de la nación, y que nos veamos involucrados en esta situación no es justo”. El capitán del combinado nacional, Nathan Collins, opinó que “ni nos opondremos ni frenaremos a aquellos que quieran manifestar su postura. Tienen derecho a tener sus opiniones y, si están convencidos de ello, no podemos impedirlo”. Otro de los jugadores, Jamie Mc Grath, afirmó que “hay que escuchar a los aficionados, tienen su derecho. Somos futbolistas y no queremos vernos envueltos en estas cosas, pero a veces tenemos que estarlo”.

Los políticos irlandeses tampoco se han librado de las críticas de los hinchas al apoyar la postura de la Asociación de Fútbol Irlandesa. El primer ministro irlandés, Micheál Martin, manifestó al Irish Times que “los dos partidos contra Israel deben ​disputarse. Hemos sido críticos y nos hemos opuesto con mucha firmeza a la política del Gobierno israelí, particularmente dentro ‌de Gaza, pero creo que el deporte es un ámbito que puede resultar complicado cuando entra en el terreno de la política”. Charles McConalogue, ministro de Estado en el Departamento de Cultura, Comunicación y Deporte, expresó también la idea de que “el Gobierno no debe interferir en las federaciones deportivas internacionales”. McConalogue sí ha anunciado que tiene decidido no acudir al partido en caso de celebrarse, una postura a la que se ha sumado el ministro de Deportes, Patrick O’Donovan.

Irlanda es uno de los países europeos donde existe un mayor sentimiento de apoyo a la causa palestina. El 71 % de sus ciudadanos es de la opinión que Palestina sufre un estado de apartheid, según una encuesta realizada en 2023 por el instituto demoscópico Ireland Thinks. Cabe recordar que fue uno de los cinco países (junto a España, Países Bajos, Eslovenia e Islandia) que decidió no participar este año en el Festival de Eurovisión por la presencia de Israel en el evento. De hecho, en mayo de 2024 el gobierno irlandés reconoció oficialmente el Estado de Palestina. Esa sensibilidad puede provenir de su propia historia tras vivir siete siglos de ocupación británica. Hasta 1922 no se constituyó el Estado Libre Irlandés.

No parece que los dirigentes de la Asociación de Fútbol de Irlanda estén por la labor de cambiar su opinión sobre la celebración de los partidos. Lo que deben tener claro es que los aficionados que están comprometidos con esta causa no van a cejar tampoco en su empeño y van a seguir insistiendo hasta el último momento. Uno de ellos hizo hace unos días esta reflexión en redes sociales que refleja su sentimiento: “Los resultados de la Liga de Naciones serán olvidados. La indiferencia de Irlanda en este caso hacia el sufrimiento de los palestinos no lo será”.

Fuente: Ctxt

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