
En este 29 de octubre, Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, una treintena de entidades demandan una estructura que combine financiación pública suficiente, acceso a una atención de calidad y derechos laborales efectivos para quienes cuidan.

Más de 30 organizaciones de todo el Estado español que se dedican a servicios de cuidados reclaman 12 demandas para reforzar el sistema público de cuidados, garantizar empleo digno y asegurar la participación de las trabajadoras en las políticas que afectan al sector de los cuidados.

A través de un comunicado impulsado por Servicio Doméstico Activo (SEDOAC), Asociación Por ti Mujer y la Fundación de Solidaridad Amaranta, y dado a conocer en el Día Internacional de de los Cuidados y el Apoyo, las entidades firmantes han hecho públicas sus demandas dirigidas a todas las administraciones del sistema público de cuidados.
En un sector laboral feminizado casi en su totalidad, las entidades advierten que “ampliar la cobertura sin transformar las condiciones de trabajo puede reproducir y perpetuar las desigualdades que sostienen el modelo actual”. Asimismo señalan que, dado que estos trabajos de cuidados los realizan una buena parte mujeres migrantes, ya que muchas veces es su única oportunidad de entrar al mercado laboral, “la respuesta a los desafíos demográficos no puede seguir descansando sobre la precariedad de las mujeres migrantes, ni sobre la responsabilidad individual de las familias”.
En este sentido y con motivo del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, algunas de las organizaciones firmantes que trabajan por los derechos de las personas migrantes en España ponen énfasis en la necesidad de llevar a cabo una reforma estructural del sistema de cuidados “que combine financiación pública suficiente, el acceso a una atención de calidad para las personas que necesiten de cuidados y garantizar derechos laborales efectivos para quienes cuidan”. Las entidades que han promovido el comunicado —Sedoac, Por ti Mujer y la Fundación Amaranta, en el marco del proyecto Espacios para el Empoderamiento y la Acción (SEAII)— subrayan que “Los cuidados no son una responsabilidad individual ni exclusivamente familiar, sino una cuestión de justicia social, igualdad y derechos humanos”.
Desde hace muchos años el activismo a distintos niveles de los colectivos de empleadas de cuidados y organizaciones sociales han conseguido que el “cómo cuidar, quién lo hace y en qué condiciones” no se quede en el ámbito privado sino que sea una preocupación de toda la sociedad. Por ello inciden en que todo ello “no puede quedar circunscrita a las familias que necesitan apoyo ni a las trabajadoras que lo proporcionan, que en el caso de España se trata principalmente de mujeres migradas y muchas de ellas en situación administrativa irregular”.
Garantizar condiciones laborales dignas de quienes cuidan
Si bien las organizaciones valoran que en España se avanza hacia un modelo centrado en las personas, la autonomía y el ámbito comunitario, no dejan de señalar la brecha que sigue existiendo entre la legislación y su aplicación efectiva. Su principal preocupación reside en que la transformación del sistema pueda fuera a quienes garantizan diariamente la atención en los hogares, o sea a las mujeres trabajadoras de cuidados, especialmente las mujeres migrantes.
“La ampliación del sistema no puede realizarse a costa de reproducir las desigualdades que históricamente han caracterizado al empleo de hogar y cuidados”, explican las entidades. Por ello reclaman que cualquier reforma del sistema de dependencia y cuidados se vincule a mejoras verificables en las condiciones laborales y sociales de las trabajadoras. Es aquí que demandan una financiación pública suficiente para que las familias puedan acceder a cuidados formales y de calidad sin trasladar su coste a los salarios y los derechos de quienes los prestan. A su vez apuntan que cualquier financiación pública relacionada con los cuidados debe estar condicionada al cumplimiento de condiciones laborales dignas.

Demandas para una reforma estructural
El documento que han hecho público colectivos y entidades en el Día de los Cuidados y el Apoyo contempla doce demandas que incluyen aspectos clave como la participación directa de las trabajadoras en las políticas públicas; la regularización administrativa y el acceso a derechos; la vinculación de la financiación pública al empleo digno; el reconocimiento profesional; la salud y el bienestar de las cuidadoras; y la lucha contra la discriminación.
A ellas se suman la conexión entre las reformas del sistema de cuidados y la mejora de las condiciones laborales; la reforma del marco laboral del empleo de hogar; la aplicación efectiva de los Convenios 189 y 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); el refuerzo de la inspección laboral; una financiación pública suficiente; y la regularización de las personas migrantes que ya trabajan en el sector antes de promover nuevas fórmulas de contratación en origen.
Con respecto al régimen especial bajo el que se sigue contratando a las trabajadoras de hogar y de cuidados, las entidades exigen avanzar hacia la plena equiparación de derechos con el resto de las personas trabajadoras. “Los cuidados no pueden seguir tratándose como un ámbito laboral de segunda categoría ni sostenerse sobre excepciones que limitan la protección de las trabajadoras”, sostienen.
El comunicado interpela directamente a las administraciones, los agentes sociales, las entidades del sector y la sociedad en su conjunto. Piden que el reconocimiento público de los cuidados se traduzca en compromisos concretos y en capacidad de decisión para las propias trabajadoras: “Construir una verdadera sociedad del cuidado exige situar en el centro tanto a quienes reciben cuidados como a quienes los proporcionan”.
Entre las organizaciones y colectivos de trabajadoras que han firmado el pronunciamiento se encuentran aquellas de empleadas del hogar que muchas veces ejercen también de trabajadoras de cuidados de personas mayores y menores, y que llevan décadas dedicadas a la lucha por mejorar sus condiciones como Territorio Doméstico, La Comala, Mujeres Pa’lante, Red Latinas, Asociación de trabajadoras del hogar Castelló, Malen Etxea, mujeres inmigrantes, entre otras. Se han sumado colectivos como los sindicatos de manteros de Barcelona y Madrid, AMINVI, Karibú, AIETI, Unidad Móvil de atención a las personas migrantes-Valencia o el Sindicato de Inquilinas de Madrid.
Fuente: El Salto

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